Rectitud y lealtad en los servicios dirigidos al cliente y en la utilización responsable de los recursos de la empresa.
Respeto y cumplimiento a las políticas, reglamentos y procedimientos de la empresa.
Flexibilidad para responder a los requerimientos que se presenten en el trabajo.
Colaboración con todo el personal en la operación diaria, para alcanzar las metas propuestas.